miércoles, 1 de diciembre de 2010

La ecología al comienzo de nuestra vida

Ayer me di un lujo.

A las 19h.30' me fui a una charla que había en Huesca "La ecología al comienzo de nuestra vida" y la presentación de la Asociación Amparo Poch.

La Asociación se define como una asociación de mujeres aragonesas de izquierdas, está en Zaragoza, no la conocía. Amparo Poch debió ser una mujer increíble y mucho más en sus tiempos. Si queréis saber más de la asociación os dejo el enlace http://amparopoch.wordpress.com/, me ha gustado. Seguro que estos días indagaré mucho más sobre esta asociación, me ha parecido muy interesante.

Y sobre la charla, me he dejado llevar, he sentido, he recordado, me he emocionado, he reído y casi llorado; otra vez, he sentido... he sentido placer, que no olvidemos que es uno de los derechos fundamentales desde 1994, en este caso el placer de compartir y sentirte a gusto escuchando. Habré segregado diferentes hormonas, oxitocina, endorfinas y prolactina; igual que cuando estaba dando a luz a Acher o cuando estoy en mis momentos más íntimos. ¡Cuántas cosas he aprendido!

La charla la hacía Mª Jesús Blázquez García, me ha parecido simplemente magnífica: su saber, entusiasmo, capacidad de comunicación, capacidad crítica... Catedrática de Biología y Geología del IES Félix de Azara y perteneciente a vía láctea. Autora del libro La ecología al comienzo de nuestra vida.

El hilo conductor ha sido desde la perspectiva de una profesora de biología de un instituto, muy crítica con el currículum actual; nos ha hecho ser conscientes del sistema educativo en este área. ¡Ay, currículum mío, si unos cuantos te cogiéramos en todas las áreas! Porque el área que yo manejo, la Educación Física...¡no te quiero ni contar!

Continúo.

Ella hablaba, yo no he desconectado ni un momento. Nos ha hablado de nuestro hábitat inicial, por el que todos hemos pasado, el útero. Hemos compartido sus críticas al sistema educativo y al sanitario por la falta de información sobre lo más natural de la vida; pero también las alabanzas a algunos hospitales como el de Barbastro, muy respetuosos con las madres y las criaturas. Me he emocionado cuando nos ha hablado de la primera mirada del bebé, me he acordado cuando Josemi me puso a Acher encima y lo vi por primera vez. Pero a Acher se lo llevaron nada más nacer, fueron cinco minutos interminables hasta que vino a mis brazos. Me he sentido identificada cuando ha mencionado el asco cultural, aquel rechazo que todos hemos tenido alguna vez a nuestro propio cuerpo, a sus fluidos, a aquellas partes del cuerpo menos conocidas. También he revivido cómo yo de joven captaba la información respecto al parto, como algo muy doloroso y horroroso; un miedo que yo tuve hasta el parto de mi hijo. Puro desconocimiento, desde luego. Aunque tengo muchas dudas todavía de cómo afrontaría un nuevo parto si llegara, hay mucho poso en mí todavía, son muchos años de miedos y dudas. Me ha encantado cómo nos ha explicado el funcionamiento del útero, con sus fibras verticales y horizontales, con un artilugio que ella misma se ha elaborado para que lo entendiéramos de forma sencilla. Todo sería más natural si conociéramos y comprendiéramos nuestro propio cuerpo. Tantos años de escuela para hoy sentir que sé tan poco de mí.

¡Cómo tiene que cambiar todo esto! Qué suerte tiene y ha tenido el alumnado de Mª Jesús, que desde la adolescencia son capaces de apreciar como la sexualidad, la gestación, el parto, la lactancia, la crianza... son cosas muy naturales. Pero la sociedad no nos lo hace sentir así. Yo nunca lo viví así.

He estado cerca de mamás con inquietudes y formas de ver la vida similares, cerca de profesionales sanitarios respetuosos con las mamás y con las criaturas y con muchos otros que no conocía de nada pero que sentía cercanos.

Cuando volví a casa Acher dormía. Se había dormido con papá, en sus brazos. Hubiera querido abrazarle, pero no pudo ser hasta las 2h. que estaba escribiendo esta entrada y se despertó. Guardé rápido para sacarla hoy en cuanto tuviera un hueco y me fui con él a la cama. ¡Los dos nos necesitábamos tanto! Mientras estaba en la teta, dormidito, me tocaba la cara. Gracias por tus caricias.

9 comentarios:

  1. ¡Que bonito, Inma! Y que cierto que a veces por desconocimiento nos da miedo algo que puede ser maravilloso. Para mi estar embarazada fue la experiencia más alucinante de toda mi vida. Física y psicológicamente. Y todavía cuando me encuentro alguna mujer embarazada la miro con envidia al recordar las emociones y sensaciones tan especiales que estará viviendo. ¡Qué rápido se pasa!.
    Esas caricias de Acher, con sus manitas... ¡Disfrútalas, porque crecen tan deprisa!

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  2. Sánchez, gracias por compartir... Qué ilusión me ha hecho!!

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  3. Que maravillosa experiencia has tenido y cuanta verdad hay en todo lo que dices, espero saber transmitirle a mi hija la naturalidad con la que debe vivir su cuerpo y que sepa reconocer lo poderosa que es como mujer, nunca inculcarle miedo a nada de su fisiología y mucho menos al parto, lo que me duele es no poder compartir con ella esa experiencia, por la que no pude pasar, o quizás haya una segunda oportunidad para mí, ¿por qué no?
    Gracias por contarnoslo.

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  4. A mí también me gustaría tener una segunda oportunidad, pero no encuentro el momento oportuno. Y además no sé si la naturaleza y quizás la ciencia me lo van a permitir. Besos.

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  5. No hay nada comparable a lo que siente en su interior una mujer embarazada.Yo lo vivi magicamente,muy espiritual,la mejor experiencia que he vivido jamás.
    Pero el ¨parto¨ que tuve,hizo despues que todo eso tan maravilloso que viví se fuese al traste...
    Ahora tengo más miedo a un nuevo embarazo,y más aún,temo al parto...

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  6. Muchísimas gracias por compartirlo con todas nosotras. Es un placer estar aquí con vosotras. Un beso.

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  7. Hola! No os conozco, pero si sois amigas de Inma tb lo sois mias. Yo tengo dos hijos, de 4 años y 2 y medio. Me hubiese encantado parirlos. Quería pasar por un parto junto con su papá. Pero no pudo ser. Me hicieron 2 cesáreas. La primera rápida y fácil. La segunda eterna y dura. Los momentos más largos y horribles de toda mi vida, y eso que ya alguno me había tocado vivir. Pero cuando te dan a tu bebé y todo ha pasado se te olvida. Iría a por un tercer hijo hoy mismo, pero la vida es complicada... el dinero, el trabajo, no tener cerca a la familia para q te eche una mano... Miles de cosas me hacen tener la certeza de que nunca habrá un tercer hijo, pero desde luego ninguna está relacionada con el parto. Como dice mi gine, que es un sol: "si no sale ya lo sacaremos". De verdad... de corazón... (y metiéndome donde nadie me ha llamado): no renuncieis a un hijo por miedo el parto. La naturaleza y la ciencia unidas hacen maravillas. "Valiente" no es quien no tiene miedo, si no quien lo vence para hacer realidad sus sueños.

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  8. Yo por suerte y por desgracia al tener un embarazo de trillizos no lo disfrute mucho porque me tire dos meses tumbada en una cama del hospital, me hiceron cesarea y no vi a mis hijos hasta el dia siguiente, ni me los enseñaron ni un segundo al pasar por mi lado con ellos en brazos..muy triste y traumatico para mi. Siento que me he perdido un embarazo y un parto normal, siento que he perdido muchas sensaciones maravillosas. Ademas al nacer mis niños tan prematuros y quedar ingresados mi lactancia fue un desastre acompañada con un sacaleches y muy excasa, apenas dos meses. otra cosa que me he perdido. Por estas cosas me gustaria volver a ser madre, para vivirlo de forma nomal como cualquier madre con un solo hijo. Y casi nadie me entiende cuando digo que quiero otro cuando ya tengo 3...

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