martes, 8 de febrero de 2011

Aprendiendo los hábitos higiénicos

Acher está es una gran etapa de descubrimientos... todo un mundo desconocido para él tiene por delante. Ya no solo quiere ver lo que está a su nivel, quiere que le cojamos para ver todo a la misma altura que nosotros, quiere verlo todo desde primera línea.

Hace unas semanas que le llama muchísimo la atención cómo me lavo los dientes por la mañana, él siempre está conmigo en ese momento. Lo pongo sentado en la encimera del baño, me observa, ríe, tiene una gran curiosidad.

Pensé que había llegado el momento de que él tuviera ya su cepillo de dientes. Sé que hay niños que lo tienen mucho antes, pero nosotros ni nos lo habíamos planteado... Es un niño que respecto a los dientes va muy retrasado, el primer diente le salió casi con un año. Ahora tiene 4 dientes arriba, 4 abajo y le están saliendo sus primeras muelas. Lleva su propio ritmo.

El martes pasado le compré un cepillo de dientes en la farmacia y lo puse junto a los nuestros. Hemos empezado nuestro ritual por la mañana y por la noche, después de desayunar y antes de irnos a la cama. No se deja que yo se los limpie, pero él juega con su cepillo. Coge el cepillo con ilusión, lo pone bajo el grifo, se lo mete en la boca un rato, luego lo vuelve a mojar, otra vez a la boca... después quiere el mío "mamá, mamá", después el de papá... Coge la pasta de dientes y hace que se pone en su cepillo...

Pienso que es importante crearle un hábito en la limpieza de los dientes, aunque sea desde una forma lúdica y ahora no sea muy eficaz.


Y otro de los hábitos que estamos trabajando es lavarse las manos, antes y después de las comidas. Este hábito lo tenemos que mejorar, porque hay veces que a mitad de comida o cena nos damos cuenta de que no le hemos lavado las manos, todo es mejorable.


Le gusta muchísimo ponerse jabón, no pararía nunca, siempre pide más y más. Todavía no se frota bien las manos, pero lo intenta. Es una pena que el grifo del lavabo le queda un poco lejos todavía y para el aclarado casi se lo tenemos que hacer nosotros al completo porque él no llega bien.



Los niños nos marcan su propio ritmo, tenemos que estar atentas para ir dándoles lo que necesitan en cada momento. ¡Qué etapa más bonita de la vida! La de los pequeños descubriendo el mundo y la nuestra como mamás y papás facilitando y acompañando en ese descubrimiento...¡qué suerte tenemos!

4 comentarios:

  1. Que mono es y esta!!
    Leyre ahora empieza a querer lavarse las manos a raiz de fijarse en su hermano, asi que nos las lavamos los 3 a la vez en el bidé, que dicho sea de paso, jamás ha tenido otra utilidad que la de ser el "lavabo" primero de su hermano y ahora de ella tambien.
    Un beso!

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  2. Que lindo!!! Somos unos afortunados de poder estar disfrutando tanto de nuestros peques! Un besito

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  3. Myriam, nosotros no tenemos bidé, es una idea genial!...como tú dices...la primera utilidad que le veo al bidé, jeje
    María, sigamos disfrutando tanto de nuestros tesoros.
    Besos!

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  4. Nosotros en el bidé lo hacemos tambien. Pero cmo tenemos que subir, muchas veces se nos olvida tambien.
    Los dientes tambien le encanta lavarselos, pero mas bien muerde el cepillo...jajaja

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