domingo, 27 de febrero de 2011

Grullas en la Alberca de Alboré en Montmesa



Como conté en la anterior entrada de las grullas, la Alberca de Alboré es un lugar ideal para contemplar las grullas. Casualidades de la vida, ese mismo día me enteré que el sábado por la tarde había unas jornadas en Montmesa (Huesca) y habían quedado a las 18h. para ir al observatorio a ver las grullas...¡allá que vamos!...lo tenemos a 25km. de casa.

Llegamos al centro de interpretación, había una charla sobre aves, pero pensamos que no era oportuno entrar con Acher. Esperamos a que terminaran para ir al observatorio, mientras disfrutamos de las estupendas vistas que había desde allí.


Llegamos al observatorio y ya había bastante gente dispuesta a esperar la llegada de las grullas... La alberca es su lugar para comer y dormir.


Estuvimos más o menos una hora, disfrutando tanto de la espera como de la llegada...¡Ya vienen, ya vienen, decían los que miraban con los telescopios! Impacientes queríamos verles llegar.

Disfrutamos del atardecer, del sonido de las grullas, de su espectacularidad volando, de verles levantar el vuelo... Hacía mucho viento, pero a ninguno nos importó.

A lo lejos ya vimos llegar a las primeras, poco a poco fueron llegando el resto. El tiempo pasó rápido, muy rápido. Nos fuimos que ya era de noche.

Os dejo una pequeña muestra de lo que pudimos disfrutar.










 
Ha sido un día de aprender sobre las grullas... Por si queréis saber más sobre ellas, os dejo algunos datos que he sacado en la visita de hoy, de los magníficos carteles que nos ilustran y nos dejan aprender. Estoy pensando en las mamás que trabajan con sus hijos a través de lapbook, seguro que las grullas es un tema precioso y que da mucho juego para trabajar con nuestros hijos. Aquí os dejo algo de información...

Las grullas adultas miden unos 120 cm. de altura y tienen una envergadura de 200-230 cm. Los jóvenes son de menor tamaño. Y su velocidad puede superar los 60km/hora, alternando batidas y planeos. Vuelan a una altura que oscila entre los 100 y los 500 metros sobre el suelo y pueden resistir volando hasta 8 horas seguidas. En La Sotonera se alimentan de rastrojos de los campos de maíz ya cosechado y en los cultivos de cereal recién germinado. En España uno de sus lugares preferidos para comer son los encinares.
La Península Ibérica desempeña un papel fundamental para las grullas como área de invernada. La mayoría de las grullas que llegan a La Sotonera entre febrero y marzo vienen de La laguna de Gallocanta. Algunas de ellas habrán pasado allí el invierno, pero la mayoría vienen de sus zonas de invernada del Suroeste de la península, de Extremadura, Andalucía y el Sur de Portugal.


La migración prenupcial comienza en enero y alcanza el máximo a finales de febrero y primeros de marzo. La ruta que siguen en primavera discurre por una banda que cruza el Pirineo por su sector centro-occidental, suponiendo así La Sotonera un punto crucial en el que se concentran las aves antes de afrontar el complejo paso de los Pirineos.
Desde Gallocanta a la Sotonera en línea recta sólo hay 165 km., cinco o seis horas de vuelo. Pasan por la vertical de Zaragoza y siguen el curso del río Gállego hasta la Sotonera, en la que aterrizan a media tarde. Una vez aquí normalmente beben, se bañan y con prudencia se distribuyen por los alrededores para comer. Duermen cerca del agua o con las patas en el agua para protegerse de los animales que les pueden molestar.
Se quedarán aquí descansando y reponiendo fuerzas hasta que lleguen los días en que el clima favorable les permita continuar su viaje.
Los días de clima favorable no tardan en coger altura volando hacia el norte. Cruzan la Sierra de Loarre o van hacia Riglos buscando el Gállego para remontarlo. Una vez superada la barrera de los Pirineos pararán para reponer fuerzas en puntos estratégicos donde encuentren alimento y tranquilidad como en Las Landas en el sur de Francia y en la laguna artificial de Der Chantecoq, denominación que coincide con la española laguna de Gallocanta, a unos 200 km al sur de París.
Tras haber atravesado Francia se distribuirán por su zona de reproducción en Finlandia, Rusia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, norte de Alemania y en la Península Escandinava, Noruega y sobre todo en Suecia.
Para anidar escogen zonas tranquilas pantanosas y poco profundas en los bosques, carrizales lacustres o junto a ríos en zonas boscosas. Residirán allí hasta el mes de octubre, cuando empiece a arreciar el frío. Posteriormente las grullas y sus crías dejan sus áreas de nidificación y se concentran en el lago Horborga y otros humedales del sur de Suecia para emprender el viaje anual a la Península Ibérica. Partirán en bandos de hasta 300 ejemplares y para resistir el esfuerzo habrán acumulado bajo su piel hasta 1,5 kg. De grasa.
Regresarán a España entre noviembre y diciembre, pero toman una ruta diferente, con mayor concentración por el Pirineo navarro, de menor altitud, por eso en estas fechas en la Sotonera sólo se ven algunos grupos menos numerosos de grullas.

Con esta visita de las grullas he aprendido mucho, espero que vosotras y vosotros también.

2 comentarios:

  1. Muy interesante tu blog, enhorabuena.
    El sábado yo también estuve en la zona de La Sotonera, viendo a las grullas y todo lo demás.
    Hice este pequeño vídeo con lo que grabé esa tarde:

    http://www.youtube.com/watch?v=wBOExVpYidA

    Saludos y suerte. J.

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  2. Joaquín, muchas gracias por compartir tu vídeo, me ha encantado, tanto las grullas como todo lo que has sacado del pantano...¡qué bonito! Me ha gustado mucho el sonido final de las grullas mezclado con la música...¡genial! Gracias

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