sábado, 8 de octubre de 2011

Nuestra experiencia con la lactancia materna


Hoy finaliza la semana mundial de la lactancia materna en España. El lema principal este año es la comunicación, a todos los niveles, para proteger la lactancia materna y apoyar a las mujeres que decidimos lactar.

Hace casi 5 meses hice mi última entrada respecto a la lactancia materna, donde me proclamaba lactivista, Acher tenía 21 meses... Cinco meses más tarde, seguimos más enamorados todavía de la lactancia materna. En aquella entrada me centré casualmente en lo importante que es la información y sobre todo que esa información fluya entre todas y todos los implicados (mamás, papás, sector sanitario, grupos de lactancia...) y en la sociedad en general.


Hoy os quiero explicar simplemente cómo fue nuestra lactancia materna desde un inicio. Tengo que reconocer que fue fácil, muy fácil. Una entrada descriptiva de cómo fue.

Acher nació muy grandote, pasó los cuatro kilos de peso. A los pocos minutos de nacer estuvo sobre mí y se agarró rápidamente al pecho, con una succión fuerte... tengo la imagen guardada en mí, es una gozada recordarla.

Durante el tiempo que estuvimos en el hospital se agarraba con mucha fuerza, succionaba fuerte, tenía mucha hambre... Aunque en las últimas horas en el hospital se complicó.

Bajo mi autorización -falta de información en ese momento- le dieron en un momento puntual un biberón para calmarlo. Pero sin mi autorización descubrí que le dieron también alguno más... Descubrí tarde que no estaba permitido ... tarde me llegó la información.

Es la única parte que tengo negativa de mi experiencia, si tuviera otro hijo no me volvería a pasar... no dejaría que se lo llevaran de la habitación, lo tendría continuamente conmigo, yo pensaba que era obligatorio que se los llevaran a los nidos cuando estaba establecido. Justo al salir del hospital me enteré que si hubiera querido, lo hubiera tenido continuamente conmigo... tarde me llegó la información.

Mi trato en el hospital fue excelente, pero salí muy cabreada por lo que ocurrió momentos antes de marchar. Era la visita con la pediatra, justo antes de marcharnos... Como Acher estaba perdiendo peso (normal!!!) me dijo que lo pesáramos, que le diera el pecho y que lo volviéramos a pesar. Lo voy a buscar a los nidos y me dicen que está dormidito que le acababan de dar un biberón... ¿cóoooooooooooomo? ¡un biberón! ...pero yo no lo he autorizado... ¡Vámonos le dije rápidamente a Josemi! Se lo dijimos a la pediatra y en unos instantes nos fuimos del hospital... ¡no quiero estar más aquí, vámonos ya! -recuerdo que le decía-. Entonces entendí por qué en las últimas horas cuando me habían traído a Acher a la habitación succionaba con mucha menos fuerza, con muchas menos ganas... ¡pero si lo habían empachado con el biberón! Todo quedó allí, aunque ahora lo recuerdo con indignación.

Llegamos a casa, pasamos nuestros momentos críticos porque la leche no subía todavía, sólo había calostro y aunque es un gran alimento, siempre da la sensación de que alimenta mucho menos. LLegamos a ir a la farmacia a comprar leche artificial para tenerla por si acaso, y le llegamos a dar 20ml. una vez...

Me subió la leche, me tranquilicé, me sentía mucho mejor conmigo misma, mucho más segura. Acher se cogía fantásticamente, mamaba sin parar, sin horarios, muy demandante, se dormía. Hubo temporadas de mamar cada hora, otras mucho más espaciadas, no sabría decirlo... era cuando él quería.

Mi producción era muy abundante, muchas veces me tenía que descargar los pechos, se ponían como piedras si Acher se espaciaba mucho entre tomas. Desde que tenía poco más de un mes, y aprovechando esos momentos de superproducción, empecé a hacer mi reserva de leche en el congelador. El sacaleches fue mi fiel amigo, a cualquier hora, en mitad de la noche, sentada en la silla, revista o libro en mano, enchufada al aparato dichoso. Me lo prestó mi hermana, una maravilla, eléctrico, casi profesional. Llegaba a sacar 300 ml. en muchas ocasiones, un bote y medio. Cuando me incorporé a trabajar, Acher no tenía los seis meses todavía, y mi reserva era de unos 55 paquetitos de leche (de 150 a 200 ml. cada uno), qué pena que no tenga una foto, con su fecha puesta en cada paquete, para ir gastando en orden y que la conservación fuera correcta. 

En esos seis meses iniciales estuve prácticamente todo el tiempo con él, pero me tuve que ausentar dos largas tardes, sin ningún problema cogió el biberón (con mi leche, claro) en manos de papá. Incluso me apunté a aerobic dos días, una hora de reloj fuera de casa... le daba el pecho justo antes de irme, cogía la bici, me iba justo a la hora de empezar, acababa y rápido con la bici de vuelta... Tenía la tranquilidad de que Josemi tenía la reserva de leche en el congelador y en cualquier momento le podía dar, pero necesitaba estar rápido en casa con él.

Llegó la incorporación al trabajo, Acher no tenía ni los seis meses... Yo no quería empezar todavía con la alimentación complementaria hasta que los cumpliera.

A pesar de que con papá cogía el biberón, en la escuela infantil no había manera. En el período de adaptación aguantaba sin comer hasta que yo llegara... Empezamos el período normal y los primeros días no quería saber nada de comer, me esperaba... probamos montones de biberones y no quería ninguno. Tardó dos semanas en empezar a coger un biberón. Les llevaba mi leche descongelada o extraída del día anterior y se la daban allí. Nunca tuve ningún problema en la escuela infantil, no me pusieron ningún impedimento.

Mi día a día al principio era duro, me costó muchísimo la separación y nuestro reencuentro con la lactancia materna nos permitía llevarlo mejor. El sacaleches venía conmigo, entre clases me extraía leche, sin ningún problema, era una tranquilidad. Hice algún viaje en el día con alumnos/as, el sacaleches me acompañaba, sabían perfectamente que tenía que encontrar mi hueco en horario y lugar para extraerme leche... ¡muchos alumnos/as descubrieron que era un sacaleches! ¡y supieron algo más de la lactancia materna! (alumnos/as de más de dieciocho años, eh?)

A partir de los seis meses y medio, en la escuela infantil le empezamos a dar la verdura y la leche a veces con cereales, de la marca holle... ¡no llevan ningún ingrediente raro!... eran de arroz, mijo... La papilla quedaba mucho más líquida con la leche materna, pero se la comía divinamente. Poco a poco, en la escuela fuimos incorporando más alimentación complementaria en la escuela y menos leche materna. En el tiempo que estábamos después juntos recuperábamos lo perdido.

Hasta que Acher cumplió un año me acompañó el sacaleches... El día que lo guardé fue un alivio, qué relajación...¡qué descanso! Pero siempre lo recordaré como mi gran ayudante, sin él no hubiera sido tan sencillo mantener la lactancia materna.

Cerca del año Acher era muy poco demandante, tomaba porque yo le ofrecía...Hubo días que durante el día prácticamente no tomaba, por la noche sí, mucho. Dejé de llevarle leche a la escuela infantil (creo recordar, no estoy del todo segura).

Pero a los pocos meses, a los catorce o quince meses empezó a demandar otra vez con frecuencia... Cuando empezó a charlotear me empezaba a pedir teto, teto... Me encantaba.

Como curiosidad, desde el año o poco más sólo le doy de un pecho. Del izquierdo salía menos, me resultaba más incómodo y en la cama Acher tetaba mucho más de la derecha... por comodidad dejé de darle del izquierdo... ¡y cuando dejas de dar o disminuyes la frecuencia...todavía sale menos! Al final, del izquierdo prácticamente no salía nada y sólo le doy del derecho. Al principio, cuando estaba mucho tiempo sin darle, la descompensación era brutal, luego todo se normaliza.

Ahora, con casi 26 meses, poco más de dos años, es super demandante, a todas horas querría teta... ¡me encanta! ¡Mamáaaaaaaaaaaa, tetaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Las preguntas son frecuentes, las caras de asombro al ver que todavía le doy teta también...pero todo es cuestión de verlo con normalidad y así transmitirlo. La OMS lo recomienda como mínimo hasta los dos años... ¡como mínimo! A partir de allí, nosotros lo dejaremos cuando Acher quiera.

Y lo haré así porque me encanta el vínculo que tenemos entre los dos, es un momento mágico, de complicidad, de juego, de miradas y sobre todo de mucho amor. Yo le doy de mamar en cuanto él lo necesita, cuando me lo pide, esté donde esté, esté con quien esté, haga lo que haga. Para mí no es ninguna obligación, es un verdadero placer. 

Así los dos somos felices, muy felices. Y también papá, que siempre sonríe al vernos.

Como dije en la última entrada de la lactancia materna, para mí está siendo la experiencia más bonita de mi vida, gracias Acher, gracias por ponérmelo tan fácil.

21 comentarios:

  1. Pues muchísimas felicidades, para mí fue muy duro, estuve condolor hasta los tres meses, a pesar de corregir la postura, Nora mamaba taaanto tiempo y tan seguido que me dejaba los pezones destrozados. estuvimos 7 meses, cuando yo ya staba genial con la lactancia descubrimos los sólidos, el bibe no le gusta mucho así que bebe con pajita. Aunque fue duro, reconozco que es una sensación genial el saber que das vida, salud y alimento. Un besete

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  2. Me encanta leerte! Tu mentalidad, tus sentimientos hacia la vida, tu amor de madre, madre! Vuestra manera de vivir y enfocar la vida!
    Que compartas tus experiencias y tu razón me da mucha fuerza y muchos ánimos porque reafirmas mis principios y mis convicciones que, otros/as en mi entorno y con muy mala intención, han tirado por el suelo despreciándome y humillándome por ello.
    Gracias Inma por ser como eres y por compartir tu pensar y tu saber! Besos!

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  3. pues felicidades, yo lo deje a los 2 meses por desinformacion y no hay dia que no me arrepienta... a veces culpo a los demas, y pienso, porque nadie me dijo que siguiera con ella? porque nadie me apoyo? pero no, la culpa fue mia por dejarme lavar el cerebro...

    ahora esoty embarazada y no pienso dejar que nadie me arruine esta lactancia... ya he dicho que no quiero un biberon en mi casa, y que quien me compre uno se lo lleva de vuelta...

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  4. Los miosn no mamaron mucho, Bruno casi nada. Yo me prepare pese a ser dos compre mi saca leches, mi cogin, busque posturas para dar a los dos a la vez ... pero no salio como esperaba, supongo que aunque suene mal, mejor para mi ya que habria sido un absoluta locura!
    Pese a esto es algo que me acompaña, que cuando os leo me da envidia y pienso que si vuelvo a ser madre lo intentare mucho.
    En fin, enhorabuena por esa conexion tan buena para ambos.

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  5. Me ha encantado conocer vuestra experiencia.
    Yo le di pecho a la mayor hasta casi los 2 años y medio, se destetó a mitad embarazo del peque. Aún se apunta a tomar leche si le pongo en un vaso (¡se le olvidó cómo se mama, en 2 días que no tomó!)
    El peque lleva 1 año pegado a la teta, y hasta que quiera :D
    un beso!

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  6. Gracias Inma por contar tu historia con tanto detalle. Siento mucho el maltrato que recibisteis en el hospital, en el mío fueron muy procolecho y lactancia, y no tenían nidos, les tomaban la temperatura en nuestros brazos y tenían problemas con otras culturas que no querían colechar y el tema de la lactancia... pues desgraciadamente tmb era algo como tercermundista para culturas donde si existe el tercer mundo.
    Yo no tuve problemas con mi lactancia a pesar de mis mastitis veraniega.
    Lo que si que me cabrea es la gente que ve mal ver a un bb de meses en brazos de su madre o mamando contento y feliz, o porteado en bandolera, o durmiendo con sus padres. Hasta que no empezó a hablar Arnau yo tmb he sido atacada como Lídia, con miradas y comentarios absurdos. Y ahora que el niño es grande y si que podrían comentar más no se atreven: 1º por que creo que piensan que pobre niño que tiene una madre de esas hippies locas de la teta y no se atreven a decirme nada y 2º por que Arnau habla y es el el que dice lo que quiere y queda claro que es el el que quiere mamar no yo que le obligo y entonces piensan que soy una blanda.
    Arnau tiene 2 años y medio largos y está claro que la responsabilidad es totalmente suya, tenga que compartir pecho con otro hermano o nó.
    Yo estoy superconenta de dar de mamar y que se duerma al pecho, o veamos cuentos de un niño que se ha dado un golpe y Arnau diga... Un poco tita grande y ya está curado!!!

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  7. Que lamentable experiencia en el hospital; pero que bella cosa todo lo que ha sido tu experiencia con Acher y esto de amamantar. Me siento muy representada contigo en ese aspecto, pues nosotros hace unos dos meses dejamos la "teté"fue muy natural; pero siempre que mi niño me ve vestirme me sonríe y repite "teté mamá!" Se crea esa complicidad, ese amor ...momentos únicos y bellos.
    Yo debo decir, que a pesar de mis miedos con la maternidad, tuve una ginecóloga exelente, que me aconsejó mucho sobre la lactancia y los cuidados de mi bebe y luego una pediatra igualmente comprometida con los pequeños, tanto que ella me decía siempre: "hasta que tu gordo diga no más; ese es el mejor momento de dejar la teta".
    Un abrazo Inma, siempre es un agrado leerte!

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  8. Gracias por compartir tu experiencia.
    Veo que Acher y Nur son de la misma edad, y como él, a Nur sigo amamantándolo. Estoy encantanda de poderlo hacer y espero seguir haciéndolo durante bastante.
    El primer día fue doloroso, pero gracias a una comadrona del hospital, que se estuvo con nosotros una hora y media enseñándome a darle de mamar, después fue todo mucho más maravilloso.
    Un abrazo

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  9. Gracias por contarlo.
    Ha sido muy bonito leer tu experiencia.

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  10. Gracias Inma por compartir! Para mi la lactancia ha sido y es un regalo maravilloso. Esa conexión, ese calor, tanto amor, es mágica. Lola y Leo, a pesar de sus ingresos en neonatología, que por desgracia han pasado los dos, se engancharon como unos campeones y no tuvieron ningún problema.
    Qué bonito que lo sigas disfrutando tanto con Acher. Yo he de admitir que los últimos meses de lactancia de Lola, que se destetó sola durante el embarazo de Leo, se me hicieron un poco cuesta arriba y cuando lo dejó me sentí muy aliviada.
    Un beso!

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  11. Bonita experiencia, aunque sea feo ese principio en el hospital, las cosas no deberían ser así!
    Gracias por compartirlo con todos nosotros

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  12. Qué bonita experiencia. Nosotras llevamos casi 17 meses y lo que nos queda. Gracias por compartirlo y a seguir disfrutando! Besikos!!

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  13. Gracias Inma por contarnos tu experiencia!! Que bonita!! Como transmites lo muchísimo que disfrutáis los tres de vuestra lactancia, felicidades!! Me siento muy identificada con muchos de los sentimientos que has nombrado... Un besado, me ha gustado mucho

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  14. Que bonito Inma, una gran experiencia sin duda. Me recuerda a la mia con pitufo.. ahi seguimos.. con sus dos añitos y 7 meses.. y buf.. no quiero que lo deje¡¡ Me encanta¡
    besos.

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  15. Que bién Inma! Martí con 3 ños y 3 meses aun sigue mamando. Yo volví al trabajo cuando tenía 8 meses y en la Llar hacía lo mismo que Acher, se esperaba hasta las 14h a que le fuera a buscar; que listos son estos chiquillos, a ellos lo que les mola es el recipiente!!!!. Durante un buen tiempo el sacaleches también fue mi fiel amigo. A los 10 meses introducimos un iogur a media mañana y a comer nunca quiso triturado así que se comía su verdurita, arroz, quinoa, pescado a trocitos y fruta. Una vez en casa se pasaba muchos retas enganchado a la teta.
    Ya ves, muchas madres dejan de amamantar a sus hijos porqué tienen que volver al trabajo, y en nuestra piel ya hemos comprobado que trabajar y lactancia es totalmente compatible.
    Enhorabuena por esta gran experiencia vivida!
    Un besote bonita.

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  16. Pero qué bonitas experiencias...¿veis como no estamos tan solas?

    Raquel G., me han encantado tus palabras tan rotundas, eso hace falta, estar superconvencida para hacer frente a posibles vientos en contra.

    Y a las que no salió tan bien, seguro que vosotras no tuvisteis la culpa, eso está super claro, seguramente no os encontrasteis con las personas más adecuadas para daros ayuda. Yo tuve suerte que fue bien, pero si no hubiera ido, nunca sabré cómo habría sido mi lactancia.

    Un beso a todas!

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  17. Te he encontrado por casualidad, buscando disfraces navideños. Muy bonito e interesante el blog. Te envidio por seguir dándole la teta a tu peque. Yo lo dejé con 8 meses, demasiadas horas fuera de casa y sin estimulación, pero fueron unos meses maravillosos.
    Me entristecen un poco tus palabras Laka
    "Ya ves, muchas madres dejan de amamantar a sus hijos porqué tienen que volver al trabajo, y en nuestra piel ya hemos comprobado que trabajar y lactancia es totalmente compatible."
    Hay mil casos y en el mío te aseguro que si hubiera podido seguir dándole la teta a mi hijo lo hubiera hecho, no se debe generalizar.
    Un saludo.

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  18. Hola Inma, me ha encantado esta entrada!!he entrado fundamentalmente a ver si podía encontrar algo de consejo ya que este lunes empiezo a trabajar y tengo que dejar a mi niña de 5 mesitos y mi niño de 2 años y medio con papá o con la abuela, y claro, ya estoy con mil dudas con respecto a como voy a hacer con la "tetiña" (como cariñosamente decimos en Galicia, jeje)Sería solo una toma, pero claro, nos cuentas que tu podías sacar la leche con el sacaleches en el trabajo, pero yo no puedo, solo hay un cuarto de baño común para todos y allí en la mesa de la oficina me da bastante apuro, y no lo veo conveniente entrando gente a todas horas.
    De mi hijo le di 9 meses pecho 6 meses exclusivo y los otros meses trampeando, pasando varias veces grietas y mastitis y dando siempre con pezonera, aún lo hago, no hay manera... :( , pero con la niña la verdad me gustaría que la lactancia no terminase tan pronto. Sinceramente no sé si con el niño terminó por el trabajo, porque apenas me sacaba leche o porque sinceramente el niño la rechazaba ya (tomaba biberón cuando yo no estaba)
    Bueno, pues eso que no sé como podría aumentar la producción por la mañana...quizás pida consejo a alguna asociación o algo así, sería la primera vez...del niño recibí información al principio de la lactancia, pero la verdad, después no se me ocurrió, y quizás ese fuese mi error.
    Es que como tu dices es la experiencia más bonita que puede tener una mujer, y la verdad solo de pensar en dejarlo me hace llorar...
    un abrazo, y me encanta tu blog

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  19. lo siento, vaya rollazo que solté...jiji

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    Respuestas
    1. Marta, de rollazo nada de nada!! Yo sí que me acercaría a alguna asociación, quieres seguir con la lactancia y seguro que te ayudarán y lo conseguirás!!!

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  20. Hola Inma, pues al final sigo con la lactancia con mi niña!!eso sí, releyento tu post, y casualidades de la vida, yo también le doy solo del pecho derecho, estamos las dos más cómodas, y del izquierdo nada, por lo menos voy estirando lo que puedo...con el calor que estamos pasando veo que hasta a veces ni quiere teta, ya que juntitas sudamos un montón, ni el ventilador nos ayuda...pero seguimos ahí, que es lo importante.
    Disfrutemos de la maternidad!!!! un beso y cuidate que en nada tienes a dos mamando!

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