viernes, 17 de febrero de 2012

Colador y clasificar colores. Momento de presentar las actividades


Esta es la actividad que más hemos hecho esta semana, aunque el primer día que la probamos fue un verdadero caos, no era el momento más adecuado, última hora de un día de los que está super revolucionado... ¡desastre total! Para calmarlo un poco se me ocurrió la feliz idea de... ¿preparamos una actividad nueva?, la tenía en la cabeza hace días, en 5 minutos estaba preparada... ¡y en 10 minutos recogida, yo fregona en mano y Acher llorando! ¡Todos enfadados! Evidentemente no era el mejor momento.

A partir de aquí me vuelvo a recordar lo importante que es pensar muy bien el momento de presentar por primera vez una actividad, tiene que ser un momento tranquilo y relajado para los dos. Las siguientes veces da igual, porque normalmente es él el que escoge la actividad, por lo tanto ya está predispuesto y con ganas, sino no la cogería.

A pesar del desastre inicial, la dejé en la estantería (sin el cuenco del agua) y a lo largo de la semana la ha ido haciendo de nuevo y sí que ha funcionado bien, ahora es la que más coge. Me pide que le ponga el agua y la hace tranquilamente.

¿En qué consiste?

Tenemos diferentes objetos de plástico, de diferentes colores, en un bol con agua. Le damos un colador para que los atrape (yo también le dejo que los coja con la mano si quiere), que los seque (si quiere) y que los clasifique por colores. Inicialmente se le puede poner una indicación del color para que clasificar sea más sencillo.

La parte de atrapar los objetos, en nuestro caso unos pequeños dinosaurios, es sin duda ahora mismo la más atractiva.


Hay veces que una vez sacados lo seca, pero la mayoría de las veces no... ¡no pasa nada!


Y después los clasifica por colores.


La actividad, claro está, es atractiva para experimentar y probar otras cosas no planteadas. En principio yo le dejo, ¡pero hasta un límite!


 Beber lo hace todos los días que la hemos hecho... ¡yo también lo haría!

Jugar con el colador, coger agua y ver que se cae, también... ¡normal!


Pero el límite se lo he puesto en la toallita de secar, es para eso, para secar. Estas fotos son del primer día, ahora siempre dice, "la toalla al agua, no, mami, para secar". No es una actividad de experimentación, para eso tenemos muchas otras. La alternativa si lo hace es proponerle dejar la actividad e ir a jugar con el agua y el trapo por ejemplo a la bañera. 

El primer día se enfadó, no admitió la alternativa, pero es que estaba ya agotado y el cuerpo lo que necesitaba era abrazos, pijama, tetita y a dormir.

Los siguientes días no ha hecho falta proponerle nada más, él solo ya dice que no se mete la toallita al agua...¡qué bonico que es!

Ahora, antes de recoger la actividad, hasta seca todo con gran esmero...


 ¡Y a guardar!


¡Feliz fin de semana!

9 comentarios:

  1. Me ha encantado, luego iré a comprar un colador que no tengo y se la propondré este domingo
    Yo también me he dado cuenta de lo importante que es la hora en que le propongo los juegos y lo cansado que está a determinadas horas

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  2. Enhorabuena por tus ideas. Me encantan todas.

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  3. Es un gusto ver lo bien que entienden las cosas en el momento adecuado.
    Nosotros hacemos juegos parecidos con el colador, pero no se me había ocurrido clasificar la "pesca" por colores. Gracias por la idea.
    Si sale bien ya te mandare alguna fotito.

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  4. Qué bueno. Eres un ¿pozo? Un lago de ideas!!!!

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  5. Que cuqui... que buenas ideas tienes.
    Un besito:)

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  6. Qué gran razón! Presentar una actividad cuando no es el momento siempre acaba con estropicio, enfado de mamá y peque llorando.
    Me encanta esta actividad y se ve que a Acher también.

    Besikos!!

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  7. Inma, eres fuente inagotable! Que admiración! Otra actividad que Mateo y yo aplicaremos :) Ya sabes que siempre e leo aunque no comente tanto como quisiera, ayer leí tu post pero no tuve tiempo de comentar.

    Sólo queia decirte que entiendo perfecto todas tus razones y las comparto, me pasa lo mismo con Mateo, ni más ni menos. Hace tiempo, en un programa en la televisión comentaban que los niños criados bajos los principios del Concepto del continuum, específicamente el hecho de no hacer distinción entre el mundo de los adultos y el de los bebés/niños (es decir, dejar que nos acompañen mientras cocinamos, nos vestimos, vamos al banco, a un restaurante, si viajan con nosotros y comparten la mesa famiiar... etc.) saben adaptarse y comportarse de acuerdo a cada ambiente y lugar, e incluso pueden manipular instrumentos que podrían parecer peligrosos porque han visto cómo lo hacen sus padres desde recién nacidos. Algo así pasa con Mateo, él manipula un cuchillo cuando me ayuda a cocinar (pequeño, pero con filo) si se corta será una gran lección para él, claro que yo siempre los estoy acompañándole y recordándole que hay que hacerlo lentamente y con cuidado. Hasta ahora no le ha pasado nada, lo hace muy bien porque me ha visto hacerlo, tampoco ha quebrado un vaso de cristal, sabe cómo tratar ese material, en fin. No es que nos propongamos conscientemente criar bajo la filosofía del Continuum, pero resulta que a veces coincidimos, sin necesidad de vivir con la tribu yecuana en Venezuela como lo hizo Jean Liedloff. Bueno, esto ha quedado muy extenso, lo siento. Un fuerte abrazo :)

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  8. Que facilita! me la guardo para cuando termine la opo (ya queda muy poquiiiiito, jijiji)

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